Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas. (...) La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta.

Cortado en el aeropuerto

Posted: February 16th, 2009 | Author: Maximo Estrella | Filed under: Cliente | No Comments »

En el aeropuerto de Palma hay un pequeño bar, escondido en una esquina, allí suele haber solo personal del aeropuerto, es un pequeño santuario donde no llegan los turistas y tienen un menú por 8,10 Euros.

Esta tarde me he ido para allí, mientras espero a que salga mi avión. Al entrar, lo ha hecho antes un vigilante de seguridad, él ha pedido un cortado y cuando han preparado la máquina han puesto un vaso de papel, el vigilante le ha dicho al camarero que no lo quería para llevárselo que se lo iba a tomar allí mismo, entonces el camarero le ha dicho lo siguiente: “No puedo ponérselo en taza porque no hay tazas limpias. Mire llevo trabajando aquí 36 años, antes habían categorías, pero ahora por culpa de la crisis me han dicho que yo tengo que hacer de todo, recoger las mesas, limpiar la vajilla, no hay cocinero y yo tengo que servir las mesas. Así que yo no puedo con todo. Si tuviese tazas se las pondría, pero yo ahora no me voy a poner a lavar tazas”. Le sirve el cortado y le cobra 0,90 Euros por el mismo.

Llega mi turno, le pide un cortado y directamente el camarero me dice: “Lo mismo que le he dicho a ese señor le sirve para Vd.”, tengo 0,95 Euros en el bolsillo, los preparo para pagar y le pregunto:”¿Cuanto es? y me responde que 0,95 Euros, así que se los doy y se ha quedado sin propina, o mejor aún ya se la ha cobrado él directamente.


Personajes grotescos

Posted: February 13th, 2009 | Author: Maximo Estrella | Filed under: Cliente | Tags: | No Comments »

Día de infarto, antes de las 10 tengo que acabar presentación para cliente y recoger documento en el banco, a las 10 esperar mensajero que trae más documentación, a las 11 en la oficina de registro, a las 12 en el notario, a las 13 cita con cliente, a las 14 cita con otro cliente, a las 17 presentación con cliente y a las 21:30 cena con cliente y todo de punta a punta de Madrid.

Me levanto a las 7am consciente de que fallaré en algo, todo esta demasiado estresante para mi gusto, a pesar de todo a las 11 me paro a tomar un café y repasar las noticias. Salgo de la cafetería disparado a buscar un taxi, a unos 50 metros veo 2 taxis libres parados en un semáforo (¡Milagro! pienso, esto no es habitual en Madrid), levanto la mano, aunque no se muy bien a quien se la estoy levantando, hay 2 taxis, supongo que uno de los 2 me habrá visto.

… 4,3,2,1 y cero, los 2 taxistas me han visto, el semáforo se ha puesto en verde y comienza la carrera, es una cuestión del poder de cada una de sus máquinas, los nervios de acero, la destreza del mejor conductor y por supuesto la parrilla de salida, ya que no es lo mismo estar cerca de la acera que en el segundo carril. De esta forma llega primero el que estaba en el carril más cercano a la acera. Después del acelerón de 50 metros y de probar en cuantos segundos su vehículo es capaz de pasar de cero a cien, el taxi frena a mis pies, deja la puerta a la altura de mi mano, mientras el otro taxi tiene que hacer una maniobra de adelantamientos y sus frenos después del gran acelerón no le responde lo suficiente y se aleja de mi unos 6 metros.

Subo al taxi, el taxista arranca teniendo que sortear al otro taxista y al pasar por su lado, el taxista perdedor hace sonar su claxon mientras chilla como un energúmeno. La marcha es corta, tan solo a unos pocos metros paramos en un semáforo, a nuestro lado se sitúa el otro taxista, saca la mitad de su cuerpo por la ventanilla y con gestos amenazadores se pone a gritar “Esquirol”, y repite la palabra sin parar fuera de si, los ojos se le salen de las órbitas, su cara esta enfurecida y toda la sangre se lo concentra en ella. Le miro y no doy crédito al espectáculo que estoy viendo, de pronto miro a mi taxista y le veo que esta haciendo gestos groseros con su mano y su boca, simulando que se esta comiendo un polo o una zanahoria. Pienso que esto no va conmigo, así que me pongo a leer mails en la blackberry y paso a ignorar la situación que a mi no me va ni me viene.

Sigo leyendo mails, no levanto la cabeza y me extraigo de la situación, pero de vez en cuando los arranques bruscos, los acelerones, mi taxista que sigue comiéndose el polo y el otro taxista que amenaza con embestir mi puerta me hace levantar la vista y vivir el esperpento.

Y quien lo iba a decir que a estos 2 grotescos personajes, hoy los iban a inmortalizar en un post.

 

“Latino de Hispalis, grotesco personaje te inmortalizare en una novela” Ramón María del Valle Inclán


Para volverse locos

Posted: February 9th, 2009 | Author: Maximo Estrella | Filed under: Uncategorized | 1 Comment »

Tengo el placer de empezar este blog con una primera historía que me explican en un mail ….

Bueno, lo que te comenté ayer… Otra historia para no dormir, y eso que aún no somos clientes:

Recibí los contratos que le diste a Carlos firmados por ti y pendientes de firmar por mi y devolver. Así lo hice. Además decían que el primer ingreso debía ser en efectivo por parte de los titulares de la cuenta (de tantos como hayan) en una oficina de Banesto en persona (o sea, empezamos bien, un banco que opera por Internet, de entrada te exige un ingreso en efectivo y presencial).

Como que los martes voy a Barcelona, aproveché y fui a una oficina de Banesto a hacer ese ingreso, sin tener claro que te tuviera que decir a ti que hicieras otro, por ser también titular. El caso es que me presenté allí con mi DNI, mis 20€ y el nº de cuenta que Open Bank nos asignó. Le explico la historia a un señor que para mí que necesitaba All Bran (como en el anuncio), ya que tenía una cara de rancio que pa’que contar, o eso o que se había pasado con el botox y tenía parálisis facial.

Después de que estuviera tecleando no sé qué en su ordenador, acaba diciéndome que el NIF que le doy no es correcto y que no puedo hacer ese ingreso, que hable con mi banco. Yo pongo cara de sorpresa y le pregunto que qué banco, a lo que me contesta que con Open Bank. Le digo que no entiendo nada, que Open Bank me dirige a Banesto y que entiendo yo que deberían de entenderse entre ellos ¿no? Pues no… Le digo que estoy tan contenta cuando aún no soy cliente que le digo que voy a irme a ING Direct, que quizá sea más fácil hacerse cliente. Sorpresa, me dice que es lo mejor que puedo hacer!!

Vuelvo a casa con la impotencia de haber perdido el tiempo y me conecto a la página web de Open Bank para buscar un teléfono al que llamar. Primera duda: aparecen 2 teléfonos: el de clientes y el de no clientes. Mi pregunta ¿yo ya soy cliente o aún no? Pruebo al teléfono del cliente, ya que si tengo nº de cuenta será que soy cliente… Me contesta una maquinita de esas que me pone de los nervios y me pide que teclee mi DNI, pero claro a continuación me pide que teclee mi clave de acceso. Como yo no tengo clave, pienso, será que aún no soy cliente, y llamo al teléfono de los no clientes.

Me habla una persona, por fin!!!, le explico toda la historia con Banesto y me acaba diciendo que cuando se trata de empresas el ingreso no se debe de hacer en persona en Banesto, sino cumplimentando un formulario que me debió de llegar con los contratos. Le explico que con los contratos no me llegó ningún formulario. Entonces va y me dice que si me conecto a la parte de clientes de la web me puedo bajar el formulario de ahí, se trata de una autorización para que de la cuenta que yo les indique, Open Bank haga ese primer ingreso. Le insisto que no me puedo conectar, ya que no dispongo de clave de acceso, que nadie me la ha dado jamás… y… no te lo pierdas… me dice que si la he perdido tengo que llamar al teléfono del cliente. No me lo puedo creer. Yo no he perdido la clave de acceso, simplemente es que nadie me la ha dado. Le explico también que ya he llamado, pero al igual que ella en ese nº también me han pedido clave de acceso y que insisto, a mi nadie me ha dado esa clave. Me dice que llame y que cuando me pida la clave yo diga las palabras “técnico comercial”… Flipa!!! La máquina en ningún momento da esas instrucciones… ¿se tratará de unas palabras mágicas tipo abra-cadabra? Colgamos.

Llamo al teléfono del cliente… Menos mal que llamaba desde casa, pero me sentía que en algún lado debía de haber instalada una cámara oculta para grabar el momento en el que yo decía “técnico comercial” cuando lo que me pedía la máquina era la clave de acceso… La máquina insiste “no le entiendo, ¿puede repetir?”, y yo repito “técnico comercial”… Y así hasta tres veces!!!! Después descubrí que no eran palabras mágicas, sino que me podía haber estado callada y el resultado hubiera sido el mismo, a los 3 intentos la máquina te pasa con un técnico comercial.

Explico de nuevo toda la historia, y me vuelven a preguntar por la clave de acceso… Casi grito que NO TENGO, y entonces me dice que me va a pasar con el departamento de seguridad para que me generen una nueva… Espero… Solo falta que ahora se corte la comunicación…. Me contestan “seguridad, un momento que le han pasado mal la llamada”… Yo grito “no!!! Es correcto, necesito una clave de acceso!!!” pero ya no me escuchan… Al final se pone alguien, se dirige a mi por mi nombre, ya no sé si es del departamento de seguridad o no, da igual… El caso es que me dice que le han informado de que he perdido la clave de acceso… Me muerdo la lengua, da igual, qué más da, vale la he perdido, pero denme una nueva por favor… Me empieza a pedir datos y me dicen que en 24 horas debo de volver a llamar, ya que se tiene que hacer el volcado de mis datos al sistema…. Vale, mañana será otro día…

Ayer hicieron las 24 horas, llamé al teléfono del cliente, esta vez sin decir las palabras mágicas, simplemente esperé la triple insistencia de la máquina hasta que me pasó con el técnico comercial de turno… Le explico: ya han pasado 24 horas ¿me dan mi clave de acceso por favor? Y me dice que de 24 horas nada, que recibiré la clave de acceso por correo certificado en el domicilio….

Ja!!! Es para volverse loco….


Soy cliente

Posted: February 6th, 2009 | Author: Maximo Estrella | Filed under: Cliente | Tags: | No Comments »

En nuestras vidas tenemos distintas identidades y roles que representamos, a veces soy padre, a veces soy hijo, muchas veces soy proveedor y a veces solo a veces soy cliente.


Demasiadas veces cuando soy cliente, no siento que me traten bien, alguien es capaz de no entender las reglas del juego y confundir los términos. A veces, por suerte solo a veces, a quien piensa que te hace un favor al vender y que tu debes someterte al proveedor.

 

Este blog esta dedicado a esos momentos, esos momentos donde no queda claro quien es el cliente y quien es el proveedor. Esas ocasiones en donde los clientes no son tratados como tales y no consiguen su punto de satisfacción.